Hechos para la vida

Una Oración Enfocada

Sergio González
8 noviembre, 2015

Una Oración Enfocada

Una Oración Enfocada

Introducción. Epafras fue un discípulo de Cristo alcanzado con el poder del evangelio en Éfeso por el ministerio de Pablo. Su vida fue transformada sobrenaturalmente al nacer de nuevo y convertirse a Cristo. Epafras llevó este mensaje a su ciudad natal de Colosas donde inició la iglesia a la cual Pablo envía su Carta a los Colosenses.

Al final de su carta Pablo escribe como hay oído orar a Epafras por la iglesia. Leemos en Colosenses 4:12     “Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.”

La Oración. Vemos como el corazón de siervo se manifiesta en una oración por la iglesia de Jesús. Sabemos que Epafras ora en una dependencia para que Dios obre en la iglesia. Pablo mismo nos instruye en Colosenses 4:2 sobre la oración diciéndonos, “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;”

La manera de orar de Epafras es encarecidamente. Esta palabra viene de una fervencia, de alguien que es como un atleta dedicado y apasionado. Hay tiempo para oraciones silenciosas y suaves como también hay lugar para oraciones apasionadas, guerreras e intensas. Como iglesia debemos de enfocar nuestra pasión en las cosas que le apasionan a Dios.

La Oración Acertada y Enfocada. Epafras pide al Señor que maduremos como seguidores de Cristo. El ora que la iglesia esté firme, perfecta y completa en todo lo que Dios quiere.

En todo lo que Dios quiere. Jesús mismo nos instruye a orar en Mateo 6:9, “hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Como cristianos nosotros sólo encontramos la voluntad decretada de Dios en la Biblia. La manera unirnos a la frase de “en todo lo que Dios quiere” no es a través de los sentimientos, es a través de la Palabra.

Firmes en todo lo que Dios quiere. Como iglesia no podemos ser llevados incautos. Pablo no dice en Efesios 4:14, “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,”. Nuestra verdad no puede venir de fuentes alternas a la Palabra. Nuestra doctrina tiene que ser bíblica. Debemos primero cimentarnos para luego edificar sobre siguiendo la instrucción de pablo en Colosenses 2:7. “arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”

Perfectos en todo lo que Dios quiere. Epafras le pide a Dios que seamos perfectos. Jesús nos lo instruye en Mateo 5:48, “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” El cristiano ha sido declarado justo por el Padre con la justicia de Cristo. Toda la obediencia perfecta de Cristo se te atribuye al que ha nacido de nuevo. Por tanto a la vista del Padre el cristiano es perfecto. Pero también sabemos que siempre estamos creciendo en perfección por su gracia. A este crecimiento le llamamos santificación. Es la gracia de Dios que nos capacita para crecer en santidad. Martin Lloyd-Jones dice, “Si la gracia que recibiste no te lleva a crecer en santidad no has recibido la gracia.” Esta gracia es la que nos lleva a lugares a donde no podemos ir en nuestras fuerzas. Es esta gracia la que produce en mi santidad la cual yo no puedo producir por mi mismo.

Completos en todo lo que Dios quiere. Pablo nos dice acerca de Jesús en Colosenses 2:9-10, “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.” Sus seguidores estamos completos en él. Si tenemos a Cristo estamos completos y lo tenemos todo. Al cristiano que conoce a Jesús no le hace falta algo porque lo tiene todo, tiene a Jesús. Epafras ora para que la iglesia esté consciente que está completa en Cristo. No vivamos como si nos faltar algo, tenemos a Cristo el creador, sustentador y propósito de todas las cosas.

Conclusión. Esta oración de Epafras por la iglesia nos debe de animar. Dependemos de Dios que produce el querer como el hacer en nosotros. Dios mismo se place en cumplir la esta oración perfeccionándonos como su amada iglesia. Nosotros como su iglesia esforcémonos en la gracia que nos capacitas para ser firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.