Hechos para la vida

Gálatas Clase 8 (Cap. 6)

Rafael Guerra
22 julio, 2015

Gálatas Clase 8 (Cap. 6)

6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

6:3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

6:4 Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;

6:5 porque cada uno llevará su propia carga.

6:6 El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.

6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

6:10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

Pablo se gloría en la cruz de Cristo
6:11 Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano.

6:12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.

6:13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.

6:14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

6:15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

6:16 Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.

6:17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.

6:18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.